Muy sencilla esta receta de pollo, sin nada de complicación, es verdad, que las cosas fritas por razones obvias intento hacerlas lo más espaciadas posibles, pero en esta ocasión lo tenía todo y me decidí, además tenía invitados que sabía (porque lo pregunté) si les gustaba el picante, así no había problema de sorpresas de última hora y acabar preparando a los pobres invitados unos huevos con arroz...que tampoco hubiesen estado mal en caso de necesidad urgente de llenar su plato con algo que no fuera mi pollo coreano picante, menos exótico desde luego, pero por lo menos iban a comer algo.
Ingredientes
Leche (para remojar el pollo)
2 Pechugas de pollo en trozos (sin hueso)
Sal
Pimienta negra
4 o 5 Dientes de ajo (medianos)
Aceite de girasol para freír el pollo
Pasta para rebozar
2 Huevos
5 Cucharadas de harina
2 Cucharadas de maicena (almidón de maíz)
2 Cucharadas de curry en polvo
Leche o agua para aligerar la masa (como se ve en la imagen inferior)
Salsa para el pollo picante coreano
2 Cucharadas de Vinagre de manzana
10 cucharadas de ketchup
4 cucharadas de miel
1 cucharada de aceite de sésamo (o de aceite de girasol)
5 cucharadas de Salsa soja
4 cucharadas de vino de arroz o vino blanco (para aligerar un poco la salsa)
Picante
1 cucharada de pasta de ají coreano picante (probar antes).
Se puede comprar en tiendas orientales o cualquier otro ingrediente que os parezca que le dé el picante que os guste, wasabi, guindilla, pimentón picante, harissa, etc. Lo ideal es desde luego el coreano para que sea más auténtico.
Preparación
- Se corta la pechuga de pollo en trozos mediano, tamaño casi de un bocado.
- Se sumergen en leche unas horas (yo los dejé 4 horas) y se tira la leche.
- Se lavan bien los trozos de pollo y se secan.
- Se les pone sal y pimienta. No mucha sal pues la salsa soja sala bastante.
- Hacemos la masa para rebozar.
- Mezclamos todos los ingredientes de la masa y si hiciese falta se agrega leche o agua para hacerla más líquida.
- Rebozamos por esta masa los trozos de pollo y los vamos friendo en aceite de girasol caliente aunque no demasiado.
- Cuando los veamos con algo de color los vamos apartando hasta tener todos los trozos fritos. Es mejor freír en poca cantidad así el aceite no se enfriará demasiado.
- Cuando los tengamos todos listos, hacemos la salsa.
- Aquí es el momento de rectificar el picante, añadiendo más cantidad o menos.
- Echamos todos los ingredientes en un recipiente y mezclamos bien la salsa.
- En una sartén amplia y de hierro fundido a poder ser y cuando esté muy caliente (sin nada en ella) añadimos los trozos de pollo y le picamos los dientes de ajo (podéis ver la imagen inferior). Le damos unas vueltas y añadimos la salsa por encima, removiendo bien para que todos las piezas de pollo queden impregnadas en la salsa. Tapamos la sartén (con papel de aluminio si no tenéis tapa) y lo dejaís unos 4 minutos a fuego bajo hasta que el pollo se vea bien hecho.
Sed felices y probad hacer cosas ricas.





