Cada día nos alejamos más de aquellos días del confinamiento que ahora me parece que fue algo muy lejano y sin embargo esta ahí, muy cercano, debe ser que nuestra mente nos aleja de lo malo para protegernos, menos mal por otra parte; ya he comentado varias veces que no se me hizo muy penoso ni aburrido, gracias está claro a que con la persona que compartí este confinamiento ha sido lo mejor, con una actitud colaboradora, participativa, intuitiva, pero sobre todo amena. También es verdad que nos conocemos muy bien pues son mil años juntos y es bastante fácil saber de antemano lo que piensa el otro, en mi caso mi "santo" ha sido perfecto para estos días extraños y preocupantes en este encierro forzado por esta amenaza, uno de nuestros códigos, los que nos impusimos desde el primer día eran pocos, pero que los llevamos a rajatabla como por ejemplo: nunca en chandal o pijamas, seguir metódicamente el horario de comidas y trabajo, hacer la limpieza y orden siempre a medias o por lo menos intentarlo...ja, ja, ja, yo reconozco que soy muy rápida, más que nada por mi experiencia y a veces me daba pena y hacía yo algo más, pero por lo menos se intentaba ya que no teníamos más remedio que hacer las cosas de la casa nosotros mismos. Pues bien, en esos días cociné como lo hago habitualmente, lo normal, sin grandes alaracas ni grandes comilonas, por cierto increíblemente yo adelgacé por cuidarme tanto, me daba horror salir de este confinamiento gorda como mi Bimba...ja, ja, ja. Entre las decenas de platos que hice fue este sencillo pollo teriyaki con arroz basmati y que esta receta sirve tanto para este pollo como para ternera o cerdo que también queda buenísimo. Bueno no me enrollo más y os cuento esta sencilla receta que además es para novatos, que ya sabéis lo que me gusta que estos que dicen ser incapaces de cocinar de repente te sorprendan y hagan un plato de una de las recetas que escribes que te dejan loca, más loca quiero decir...



Ingredientes
1 Pechuga entera de pollo deshuesada
2 Zanahorias
3 o 4 Pimientos verdes de los pequeños italianos
1 Diente de ajo
1 Guindilla (opcional)
2 cucharadas de Aceite de oliva o de girasol
5 Cucharadas de salsa soja
Semillas de sésamo
Piel de lima o limón
(para ponerle por encima al arroz de forma opcional)
Preparación
- Se limpia la pechuga y se corta en tiras.
- En un wok o sartén se pone el aceite y se dora el pollo.
- Se retira a un plato hondo o fuente y se echa en ese mismo aceite las zanahorias y los pimientos verdes con el diente de ajo.
- Se deja pochar la verdura.
- Añadimos otra vez el pollo ya dorado y se tapa para que el pollo se termine de hacer con la verdura.
- Si se va a utilizar guindilla, este es el momento de ponerla cortada en aros.
- Añadimos las cucharadas de salsa soja y lo dejamos que se espese un poco dando unas vueltas.
- Mientras hacemos en una olla pequeña el arroz y en mi caso utilicé un arroz basmati indio que lo acompañaba muy bien. Seguid las instrucciones del fabricante.
- Cuando ya tengáis listo el arroz se pone en un cuenco grande o bandeja y solo queda ya rallar un poco la piel de una de media lima o de limón por encima.
- Servimos el pollo y por encima le añadimos un poco de las semillas de sésamo.
Nada más. Listo y sin complicación ninguna, vamos, este plato siempre queda bien pues es muy muy difícil que nos quede mal a no ser que nos llamen por teléfono y entonces ya estamos apañados, lo comento porque a veces me ha pasado, pocas veces pero todavía me acuerdo.
Sed felices y probad hacer cosas sana y ricas.