sábado, 5 de octubre de 2019

Coca del forner

Una coca que hacía muchos muchos años que no la probaba, cuando era pequeña viví en Barcelona un año con mis padres y posteriormente volví para hacer una especialización y siempre me encantaba comprarla, era entonces muy económica, ahora no sé si el precio se ha disparado o seguirá siendo asequible para todos, normalmente se vendían en las panaderías, era un dulce que era ideal para desayunar o merendar acompañado de una gran taza de chocolate, está claro que hay gustos que no cambian, me sigue encantando el chocolate caliente mojando un bizcocho o unas porras o unos churros...ja, ja, ja. 

Al llegar al colegio en esa ciudad en la cual no conocía a nadie,  enseguida me hice un par de amigas que vivían muy cerca de mi casa y muchas tardes iba a merendar a sus casas y otras ellas a la mía, una de ellas, (mis dos amigas eran catalanas) tenía seis hermanos y esa casa recuerdo que era muy divertida, era una torre como le llaman allí a las casas individuales en un pasaje precioso, lleno de flores y muy cuidado a un paso del Paseo de Gracia donde estaba nuestro colegio, allí, en su casa conocí esta coca, ya que al ser tantos hermanos la madre por las mañanas compraba en la panadería una coca entera que la tenía que encargar pues entre ellos y las visitas como yo nos zampábamos unos buenos trozos de merienda. Yo me reía mucho en su casa, a la fuerza me querían enseñar a hablar catalán en dos días, para ellos era muy sencillo y yo entonces tenía un acento argentino muy cerrado, ellos a su vez se reían de mí y de mis palabras "raras". Una familia entrañable que volví a ver cuando estuve allí estudiando ya de mayor y pude ver otra vez a algunos de los hermanos ya todos mayores acabando sus carreras universitarias, muchos de ellos también arquitectos como su padre, incluida mi amiga Montserrat. De repente por la coca dulce me ha venido toda esta historia que pensaba olvidada y ha llegado a mi mente como si hubiese sido ayer, he vuelto a recordar esa casa y ese pasaje, mil años olvidados.

Bueno, espero que os guste esta coca del forner, que según he sabido los panaderos catalanes la preparaban antes de empezar a hornear el pan del día, para atemperar el horno y darle la humedad necesaria para comenzar las hornadas del pan, después ya la horneaban expresamente para venderlas como otro producto más.
coca-dulce-catalana
coca-dulce-interior
 coca-dulce-catalana
coca-dulce-recién-horneada
 coca-terminada-con-licor-de-anís-dulce
Encontraréis muchas más preparaciones en el enlace que os dejo en la imagen del blog y organizador de esta iniciativa para conocer a muchos chefs que de otra manera seguro que hubiésemos conocido ni por supuesto preparado nada de ellos. Siempre se aprende mucho y generalmente con las recetas y recomendaciones de los demás blogs participantes.
Me ha costado un poco encontrar una receta de este panadero del que hoy hemos realizado algunas de sus recetas fantásticas de pan, pero al fin encontré esta coca maravillosa. Jordi Morera es un panadero joven con formación universitaria y que decidió un día continuar con la labor de sus antepasados, él es la quinta generación de panaderos. Jordi Morera, pertenece a una familia panadera; su pasión por el pan le lleva a trabajar con seis masas madre de cultivo distintas, a cultivar sus propias variedades a trigo y a tener en sus instalaciones un molino de piedra para molturar harinas de certificación ecológica. Profesor en numerosos cursos y autor de La Revolución del Pan, este libro ha sido, sin duda, la culminación de un gran trabajo de estudio sobre todos los factores que intervienen en el complejo proceso panario, partiendo de la siembra de sus propios campos de trigo, la molienda del grano en su molino y utilizando siempre las mejores materias primas, pasando por el control y utilización de viejas masas madre perfectamente cuidadas, de los amasados más apropiados para cada pan, reposos y largas fermentaciones, para culminar en la cocción en horno de leña.
Jordi-Morera-panadero
Jordi Morera fue nombrado el pasado año en Mérida (México) Panadero Mundial, una suerte de campeonato del mundo del obrador. Su coronación puso la guinda al 77 Congreso Mundial del Pan, organizado por la Unión Internacional de Panaderos y Pasteleros (UIBC). Este reconocimiento internacional avala el buen momento que atraviesa la nueva panadería española que está logrando prestigiar la profesión a través de la calidad del producto recuperando el concepto del pan como el placer de cada día y revitalizando la imagen del panadero artesano. Según sus palabras: “Los panaderos tenemos el deber y el placer de alimentar a una parte importante de la población y ello representa una gran responsabilidad”. Responsabilidad que pasa, necesariamente, por la calidad del pan.  

Vamos con la receta, no es difícil solo tener paciencia pues desde que empiezas hasta que la tienes hecha pasan unas cuatro horas.


Ingredientes
(Para dos cocas)
230 gramos de harina panificable (Ver nota)
12 gramos de sémola de trigo duro
5 gramos de Sal fina
2,5 gramos de Levadura fresca
150 o 155 ml. de Agua templada
Aceite de oliva virgen extra 
(para pincelarla antes y después de horneada)
2 cucharadas soperas de Licor de Anís dulce 
(para pincelar la coca después de hornear)
Azúcar para espolvorear antes de hornear y una vez sacada del horno
masa-de-coca

masa-de-coca-levando

masa-levada-de-coca-dulce

Coca-dulce-antes-de-hornear
Y para terminar antes de servirla pincelar con el licor de anís, el perfume os lo podéis imaginar.
Preparación
  • Amasar todos los ingredientes juntos para hacer la masa hasta que quede fina y elástica, unos 10 minutos aproximadamente de amasado si se hace a mano como fue mi caso.
  • Plegar la masa (con varios pliegues) e introducirla en un bol tapada con papel film.
  • Primer levado. De una hora aproximadamente en un lugar cálido.
  • Pasado este tiempo se divide la masa por la mitad y se deja reposar cada una de ellas por separado en la bandeja de horno forrada con papel de horno sulfurizado.
  • Segundo levado. Pasarán aproximadamente dos horas o dos horas y media hasta que duplican el tamaño.
  • Se pincelan con aceite de oliva virgen extra y se le hacen unas marcas con los nudillos o con los dedos para marcar la coca, (igual que la focaccia).
  • Se espolvorea el azúcar abundantemente por encima.
  • Van a horno caliente a 270 grados 10 minutos en total.
  • A los 7 minutos poner el gratinador y dejar hasta que se doren a vuestro gusto.
  • Al sacarlas se dejan enfriar sobre una rejilla y se vuelven a untar con aceite de oliva y se pincelan brevemente con licor de anís.

Nota: La harina panificable se puede conseguir mezclando la mitad de la cantidad de harina normal y harina de fuerza. En este caso harán falta: 115 gramos de harina todo uso y 115 de harina de fuerza para completar los 230 gramos del total de la harina requerida en la receta.

Sed felices y probad hacer cosas sana y ricas.

27 comentarios:

  1. Es una verdadera obra artesana esta coca, la conozco hace tiempo por el nombre más que nada, aunque sí la he probado y es riquísima, cuando la acompañas además con un chocolate caliente y la buena compañía de tus recuerdos, ya tocas el cielo. Te ha quedado perfecta, con un corte apetecible y un color tostado que llama a comerse un buen cacho.
    Un beso.

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  2. Me a gustado tu historia. Realmente todo se queda en el cajón de nuestro cerebro. Basta con un olor, un sabor o un, como tu un motivo, para que te lleve a ese recuerdo olvidado. Seguro que hasta te vino el olor y el sabor de esa maravillosa coca, que yo aquí en el pueblo, tengo el lujo de poder comprarla en las dos panaderías que hay y las dos son distintas, una tiene más aroma a anís que la otra, pero igualmente deliciosas. Sabes, aquí es típico comer la para merendar con fuet. Éste es el primer recuerdo que tengo de la primera vez que vine a ésta casa, entonces, la casa de mis suegros. Ves? A mi tu coca también me ha traído recuerdos....
    Besos

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  3. Hemos coincidido en la Coca aunque la mia es algo distinta, de su libro Avui faràs pa!! Bonita historia, yo también asocio esta coca a mi infancia, soy de Barcelona y era de las pocas cosas "dulces" que me gustaban, mi madre me la ponía de merendar algunas veces, combinada con sobrasada o foi gras, una de mis meriendas favoritas!
    Te ha quedado doradita como a mi me gusta!
    Besos

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  4. No la he probado nunca, pero creo que esta coca, debe ser riquisima, es una obra de arte , diria yo. Esta muy bien explicado y tengo que intentar hacerla. Felicidades.

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  5. Creo que va a ser inevitable no probarla...Sensacional!!

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  6. Una pena no poder meter la mano y dar cuenta de un trozo se ve divisimaaaa y no dudo lo mas minimo que este de rexupete uuuuuummmm.
    Bicos mil y feliz finde wapa.

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  7. Me llevo una ........que rica tiene que estar¡¡¡¡
    Besitos¡¡

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  8. Me ha encantado leer tu relato de tus vivencias en Bcn, yo vivo en Bcn y hasta que me case vivía en el Paseo de Gracia a la altura de la calle Mallorca, ¡claro que se sigue haciendo la coca!, además ahora en la ciudad han proliferado las panaderías, panaderias /cafeterias, panaderías boutique... ahora se hacen cocas de todo tipo tanto dulces como saladas. Creo que esta que nos has dejado hoy está a la altura de las mejores, felicidades, un beso

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  9. Preciosa historia! TE ha quedado ideal! Creo que detrás de cada coca hay una historia!
    Ptnts

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  10. Patty hoy te has metido en el bolsillo a todos los que tengamos buenos recuerdos de Barcelona y por supuesto toda la región. Yo no tengo un recuerdo específico con este tipo de cocas, pero si las comí de pequeña en casa de mi abuela, y de mis tíos, que vivieron en Barcelona toda la vida. Luego ya de mayor las he comido cuando he visitado Barcelona, porque si hay algo que me gusta, es comprar pan y todo lo que sepa a recién horneado, y afortunadamente de eso están los nuevos obradores llenos.
    Otra maravillosa historia que nos dejas con muy buen sabor de boca, me hubiera gustado oír ese acento argentino, que supongo es imposible mantener cuando se ha vivido en medio mundo, Jajajaja.
    Besitos, yo también veo ositos en esos hoyuelos tan tiernecitos, Jajajaja.

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  11. Estas recetas tradicionales me encantan, por aquí en Andalucía también hacemos una parecida, con almendras y azúcar por encima que está deliciosa
    Un saludo

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  12. Yo me tomaba ahora mismo un buen trozo con un chocolate caliente. Te ha quedado genial y me ha encantado tu relato. Bs

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  13. Era mi segunda opción, y ahora me arrepiento de no haberla hecho, que buena pinta, te ha quedado con un dorado estupendo, vamos que la haré en breve.
    Madre cuantos panes quiero hacer!!
    Besos
    Nieves

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  14. Todavía las venden, y suelen ser muy económicas, tienes razón. Yo suelo medir la calidad de las panaderías por si hacen la coca de forner o no..jajaja la tuya con ese color tostadito es digna de las mejores panaderías. Me ha encantado tu relato.
    Un besazo

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  15. Es increíble como a través de la comida nos retrotraemos a otras etapas y momentos felices de nuestra vida que salen a escena con el olor o el sabor de los alimentos . A mi me ocurre muchas veces y degusto aún con más placer el plato en cuestión.
    Esta coca se ve deliciosa, en el pueblo de mi marido en Zamora la hacían parecida, asi que igual me animo a prepararla y le doy una grata sorpresa.
    Un abrazo.

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  16. Hola Patty, ya ando de nuevo por aquí, después de un largo descanso.
    Sabes yo conozco bien esa coca, pues como sabes soy de barcelona y estoy a unos km. Del horno de Jordi Morera, por cierto uno de los mejores.
    Esa coca me encanta, ahora hace tiempo que no la como, pero tu receta me ha dado unas ganas enormes de comerla, así que me quedo con tu receta y pronto la hago.
    Me alegra que esta receta te halla traído tantos y buenos recuerdos.
    Un besazo

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  17. Te ha quedado de cine, qué rica se ve. la verdad es que apetece probarla y dalrle un buen pellizc con solo verla. Un beso

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  18. Buenos dias! Como me identifico con la historia que nos cuentas, el aroma de esa coca al llegar del cole, para merendar... la cantidad de panaderías donde la tenían habitualmente ( y siguen teniendo) al menos en Bcn, donde yo vivo. Es una receta que me encanta y me alegro mucho de verla y más de comerla si es posible, acompañada de cositas dulces y también saladas. Te ha quedado con un color que entra por la vista. Un beso!

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  19. ¡Qué maravilla de receta y qué bonitos recuerdos compartes con nosotros! No conocía esta coca y me ha encantado. Sólo tengo una duda ¿dónde compras la sémola de trigo?

    ¡Besos mil!

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  20. Patty, no sólo me gusta la coca sino la historia, qué recuerdos tan gratos! Te cuento que en verano conocí a una señora española que vino de visita a ver a su hijo y nieto que es amiguito de mi niña y nos traía una coca muy rica para comer en el parque, pero era más como un bizcocho. Ella tenía problemas haciéndola porque los ingredientes no eran lo mismo y tú sabes, que no quedan igual las cosas como una las hace en casa a cuando la haces en otra. Precisamente tenía problemas con el polvo de hornear, ella buscándolo por todos lados como levadura química y aquí no se le dice así, total que la ayudé con eso y pudo hacerla, muy buena, aunque ella decía que en su casa le quedaba mejor, jaja!
    Me encantaría probar un trozo de la tuya, ñammm!
    Besos!!

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  21. me han encantado estos recuerdos de tu infancia. Yo también viví en otras ciudades de pequeña, y estos recuerdos son tesoros. No sé si te refieres al Pasaje Permanyer quizás, aunqeu no me parece qeu hubiera ningún colegio, pero está entre Paseo de Gracia y Rambla Catalunya. Al margen de esto, decirte que si, qeu son bastante caras las cocas hoy en día y que no creo, que una familia de 6 hijos + invitados, compre una coca diaria. Bueno.. sin son muy acomodados, puede que si..jajajaja
    Tu coca me ha encantado.. está monísima incluso con ese trocito un poco quemado. En verano, mi madre compraba una coca en el pueblo dónde veraneabamos y a veces tb había un trocito quemado que mi hermano y yo, evitávamos con logística muy hábil. Y quién se la terminaba comiendo en silencio, pues mi madre. Ese recuerdo me ha venido con tu coca.
    Gracias por compartir receta y vivencia. Un beso

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    1. Pasaje Concepció quería decir, no permanyer.

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    2. y evitábamos... es que escribo demasiado rápido y no reviso...ains

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  22. Qué buena! Me recuerda mucho (Estéticamente hablando) a la torta de pan de mi tierra, y ese toque del anís seguro que la hace más especial! Besos

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  23. Hola guapa, también conozco a J.Morera, lo sigo en instagram y es un auténtico profesional. Siguiendo su receta te ha quedado perfecta. Las fotos son de lo más reveladoras, se ve en ellas lo bien que te ha quedado. Felicidades amiga Patty.

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  24. Con unos recuerdos tan bonitos, era imposible que la coca saliese mal :) ¡Me encanta!

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Muchas gracias, tus comentarios son muy importantes para mí.

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