martes, 3 de diciembre de 2019

Marrón Glacé

Otro año más y ya van cuatro seguidos los que estamos aquí con el Parrandón Navideño de mi amiga Angélica, del blog Bizcochos y Sancochos que es quien organiza esta fiesta de recetas navideñas, que este año se titula, "Cocina Navideña del Mundo". Somos muchos los blogs los que participamos en esta cita en los  primeros días de diciembre de cada año, cada vez somos más sin duda y hay unas recetas maravillosas. Os voy a dejar los parrandones en los que he participado y desde ahí podréis enlazar con los parrandones de aquellos años y ver todas las propuestas.  Este año la propuesta que nos hacía Angélica era la de participar con una receta navideña típica de un país que no fuese el tuyo propio (a mí no me dejó participar con Italia... ja, ja, ja, decía que sería hacer un poco de trampas, me reí mucho, pues era en parte verdad). Tengo tanta relación con la cocina italiana que no hubiese sido tan complicado, así que quería buscar algo que me gustase, que no lo tuviese ya en mi blog y que no lo hubiese hecho jamás, así que de estas premisas surgió la idea de estos marrón glacé de origen francés, aunque luego se extendieron por Italia y como no, por España, Suiza y ahora es raro el país que en la época navideña no los tengan caseros en las confiterías o industriales en tarros de cristal, aunque en este caso, como las anchoas, hay que hacerlo obligatoriamente a mano y llevan horas de trabajo. 
Los marrón glacé son bastantes caros y ahora he sabido el porqué, ya que hay que pelar las castañas con amor y paciencia, cocinarlas solo un minuto posteriormente, es decir, sesenta segundos cada día a la misma hora (aproximadamente) durante seis días seguidos. Nada más. No es tan complicado, como sí la dedicación que te exigen estas castañas. Os sigo contando, las primeras castañas que compré eran buenas, ricas de sabor, pero pequeñas. No me gustó el resultado (aunque se las comieron encantados) yo no les hice ni fotografías, sabía que era capaz de con un mejor producto sacar un mejor resultado, (yo siempre tan optimista) y por fin salió una marrón glacé completo, grande, tiernos, suficientemente marrones y eso lo pude conseguir yendo al mercado de nuevo y comprando las castañas gallegas más grandes y más caras que me aseguraran lo que yo pretendía hacer, de todas maneras me advirtieron que la falta de lluvias en Galicia había perjudicado a las castañas, que eran considerablemente más pequeñas que otros años. Estas segundas salieron deliciosas y así fue como lo había planeado. "Mi santo" ya me está diciendo que cercano a las navidades tengo que hacer más marrón glacé que le encantaron... Se las comió encantado de la vida aunque había algunas rotas y poco vistosas de las primeras que hice, en un momento tenía dos recipientes con etiquetas para saber los días de cada uno de los recipientes de las castañas. Vamos, que no se merecieron las primeras ni siquiera unas tristes fotografías. Era mejor olvidarlas, pobres. 

Os dejo en la imagen del Parrandón Navideño 2019 el enlace para que podáis visitar el resto de recetas.



A pesar de este nombre tan fino y tan francés de "Marrón glacé" (por favor intentad el acento francés) se esconden unas castañas maravillosas, una forma muy sutil de convertir un fruto con pinchos en algo suave y delicado como estos marrones glacé que os muestro y que os daré la receta para que os salgan perfectos. Lo importante es poder pelar bien las castañas y ya con esto tendremos más de la mitad del trabajo hecho. 

En la imagen inferior ya las he pelado completamente y estarán envueltas hasta que las meta por primera vez en el almíbar. Podéis ver que no tienen ni una chispa de piel por ningún lado. 

¿Cómo pelamos las castañas?

  • En la imagen inferior os dejo lo mejor que he podido explicarlo el trayecto del cuchillo para hacerles el corte de la piel marrón de las castañas sin llegar a profundizar pues se nos romperían al cocerlas en el almíbar durante los siguientes seis días.
  • Se empieza el corte por la parte plana de la castaña desde el punto 1 hasta el punto 2 en dirección hacia la parte abombada de la castaña. Ya que al hacerle el corte por la "barriga" de la castaña al cocerlas al principio esa piel se expande y es lo que nos permite ver ya el interior de la castaña. 
  • Se meten las castañas en una olla con agua hirviendo y a partir de que vuelva a hervir el agua se cuentan dos minutos y se sacan. 
  • Se pasan directamente las castañas a una sartén caliente y se colocan con el corte (la barriga) hacia arriba. Se tapan para que terminen de abrirse con el calor. El marrón glacé se hace con la castaña cruda. Solo bien pelada y nada más.
  • Ya las podemos pelar bien. Quitarle las dos pieles con las manos después de haber pasado por la sartén caliente ya se pelan rápido. Yo utilicé las manos para lo más grande y una puntilla (cuchillo muy pequeño) de cocina para delicadamente quitar toda la piel adherida a la carne amarillita de la castaña. 
En esta imagen superior ya se ve la parte central de la castaña después de pasarlas por la sartén bien caliente.
  • Hay que pelarlas en caliente.
  • Las pieles finas que se quedan entre los pliegues de la propia castaña se utiliza para retirarlas un alfiler o una pinza de depilar así al quitarla no se quiebra la castaña. ¿Me he explicado? Pues si no lo he hecho bien, me escribís y por teléfono os lo vuelvo a explicar de "viva voce". No me he quedado muy convencida.
Ingredientes para hacer el marrón glacé

Siempre se calcula el peso de castañas, igual cantidad de azúcar y el doble de cantidad de agua mineral. 

Ejemplo 
400 gramos de castañas ya limpias y sin piel
400 gramos de azúcar
800 gramos de Agua mineral

Preparación
  • Para empezar con el almíbar se pone a hervir el agua mineral y se revuelve bien hasta que se haya disuelto el azúcar unos 5 minutos y se echan las castañas rotas también que alguna hay siempre y las enteras.
  • Cuando vuelve a hervir el almíbar se las deja cocinar un minuto y se retiran del fuego. 
  • Se dejan enfriar en el propio recipiente donde las hemos cocinado. 
  • Cuando está frío el almíbar se mete el recipiente (con las castañas dentro) en el frigorífico tapado con papel film. 
  • Al día siguiente se quitan las castañas con cuidado del almíbar (yo lo hice con un guante de cirujano) y se pone a hervir el almíbar unos dos o tres minutos y se echan las castañas, cuando vuelva a hervir se deja un minuto, sesenta segundos por reloj. Se deja enfriar y se repite la operación... se tapan con film y al frigorífico.
  • Este proceso se hace 6 días seguidos.
  • Al final el almíbar casi se convierte en miel, por el color aunque no por el sabor.
  • Al terminar los seis días del proceso se dejan enfiar por última vez y se colocan en una rejilla para que escurran y se enfríen. 
  • Se guardan en un Tuperware o algo así y para servir se colocan en unas cápsulas pequeñas y si quieres le espolvoreas un poco de azúcar glas.
Nada más, se van poniendo oscuras con las diferentes cocciones de esos seis días seguidos y la oxidación. Yo al colocarlas dentro de las cápsulas de papel le puse un espolvoreado rápido de azúcar glas. Es opcional, pero quedan más bonitas.

Espero que os queden ricas si os atrevéis a prepararlas. Ya os digo que lo peor es pelarlas y este método es infalible. Lo demás para hacer el marrón glacé es solo atenderlas cinco minutos al día.

Os dejo mis anteriores participaciones en este Parrandón Navideño en las que ha sido un placer hacer y decidir estas recetas.


Sed felices y probad hacer estas cosas diferentes y raras que no las solemos cocinar casi nunca, por no decir jamás.

18 comentarios:

  1. Patty no imaginas como me gustan “les Marron Glacé” desde que era estudiante de francés, y durante ocho años soñaba con ellas, era la palabra más utilizada para vocalizar correctamente ese arrastre de la erre francesa, yo lo conseguí porque se me dan bien los idiomas, quizás ahora lo tengo un poco oxidado, Jajajaja, pero sigo pronunciando una erre francesa perfecta. Pero no tuve la dicha de probar una hasta los ochenta, y como puedes imaginar fue éxtasis total, Jajajaja, a pesar de lo dulces que son, porque tienen telita de azúcar, las puñeteras, Jajajaja.
    No hace mucho en un programa de esos de La1 por la tarde vi la fábrica de Cuevas y como se hacían tradicionalmente, tenían unas ollas enormes y el proceso era así como lo cuentas, largo y meticuloso, y son super caras porque además de hacerlas a mano, solo se ponen a la venta las castañas enteras, así que como imaginarás, además de hacerlas con mil ojos para que no se rompa ninguna, el “desperdicio” lo tiene que pagar alguien, y ese alguien, como no, es el que las compra, Jajajaja... No recuerdo que hacían con las que no son perfectas para la venta, supongo que acabarán en algún otro dulce exquisito como las marron glacé, una delicatessen solo apta para paladares gourmets.
    Te han quedado preciosas, solo me falta probarlas para morir de amor, Jajajaja...
    Besitos

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  2. ¿Cómo no me van a gustar esas castañas? Si las has elaborado con todo el mimo del mundo, poniendo especial cuidado en que quedaran bien para nosotros. Eso si, quien pudiera probarlas! pues aunque las pocas veces que lo he hecho me han parecido muy dulces, seguro que las tuyas están mejor. El parrandón se supera por años porque nosotras también lo hacemos y eso es bueno. Felicidades por tu receta tan rica y esmerada.
    Un beso.

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  3. ¡Me encanta tu propuesta! Razón tiene Angélica al vetarte Italia, así como Argentina y España, es lo que tiene ser un poco de diferentes rincones del mundo. Pero salta a la vista que te las has apañado perfectamente bien con los marrón glacé hasta dejarlos a tu gusto. En casa no sé si saldría uno entero. Pelar castañas me pone de los nervios y hay que ser tan meticuloso para que la castaña pelada quede perfecta, sin una grieta ni un resto de piel que ya te adelanto que ahora no es el mejor momento para que intente tu receta ¡pero todo se andará!

    Aunque las industriales están buenas, las caseras deben ser mejor aún por el amor que se les pone. A mí me empalagan un poquito, pero a las tuyas me apunto de mil amores

    ¡Besos mil y que siga el parrandón!

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  4. Las castañas asadas m privan Ohhh aunq ahora m ha dado por crudas con el truki de calentarlas un poco para pelarlas mejor

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  5. Es indiscutible que este tipo de productos que se hace artesanalmente , para el bolsillo es algo elevado, pero es normal porque llevan mucho trabajo.
    Es cierto que la castaña gallega y la del Bierzo son las mejores, o eso dicen, aunque este año no ha sido un buen año.
    A mi me encantan, pero lo de pelarlas y demás me estresa un montón, de hecho no las compro por eso si es a mi a quien toca prepararlas, si tengo voluntarios para hacer el trabajo más pesado, entonces sí ja ja ...
    No me extraña que tu marido te esté pidiendo más , con lo ricas que quedan y hechas con tantísimo mimo, resulta un bocado de dioses.
    Un abrazo.

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  6. ¡¡Cómo me gustan los marron glacé, Patty!! De hecho, no puedo tenerlos a mi alcance porque acabo con todos en un momento, y no es cuestión, con lo caros que van, ja, ja. Justo el fin de semana hice una receta con marron glacé para subir próximamente al blog y fue todo un éxito. Bueno, ya he hecho alguna más otros años para el blog, porque me encantan, me encantan a más no poder.
    Nunca los he hecho caseros, pero es verdad que una vez los haces, sabes el motivo por el que son tan caros, bueno, y que ya la materia prima, las castañas, son caras de por sí. A mí me hubiera dado igual que fueran pequeñas, grandes o como sea, están tan buenas, que aquí lo que importa es el sabor. Y vamos, no hay más que ver tus marrons para saber que tienen que estar ¡¡sublimes!! ¡¡Feliz Parandón!! Besitos.

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  7. Son todo una delicia y veo que no has parado hasta conseguir el resultado que deseabas, claro que ha merecido la pena. Lo de cocinarlas solo un minuto cada día a la misma hora (aproximadamente) durante seis días seguidos me ha dejado de piedra, no imaginaba que el proceso fuese así

    Abrazos!!

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  8. Patty querida, ¡pero qué trabajazo! Vaya marrón glacé perfectas, bien hechas y explicadas que nos traes para el Parrandón. De seguro que Angélica estará encantada.

    A mi no me gustan mucho las marrón glacé ni, en general, todos los dulces navideños... de hecho no como ni compro ninguno en casa... solo quizás algún pastel tipo Panettone o Pandoro... eso sí. Pero de turrones, mazapanes o garrapiñadas... nada. Desde chica que no me gusta este toque tan azucarado y empalagoso... en fin, quizás creas que soy rara... pero así soy. Nada de dulces navideños.

    Lo que no dejo de reconocer es el trabajo tan bien hecho y explicado que has tenido para esta receta, y solo por eso, me comería una o dos de tus marrón glacé, pues quizás, siendo caseras, tengan otro gusto más rico que las compradas.

    Te felicito por tu trabajo, tu receta y te envío un fuerte abrazo, amiga. Hasta la próxima.

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  9. Lo has explicado perfectamente y guardo tus indicaciones para cuando tenga que pelar castañas. En cuanto a los Marrón glaçees creo que no me atrevo con ellos, aunque me encantan. Un beso

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  10. Hola, has traído lo que más me gusta, ainsss, qué ricas y deeliciosas. He hestado tentada a hacerlas muchas veces pero la verdad es que al final me echo para atrás, es muy laboriosa esta tarea. Ya veo que tú tienes santa paciencia. Te han quedado espectaculares. EL Parrandón ya ha empezado y has entrado por la puerta grande, magnífica receta. Mil gracias preciosa y encantada de venir a disfrutar de la Navidad contigo. Un beso!!

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  11. Ufff ahora entiendo por qué son tan caros. Menudo trabajo que lleva.
    La propuesta para el parrandón es genial. Ahora ya tengo la receta jeje

    A mi me pasó como a ti, que no podía participar con Alemania porque era algo de trampa.Con lo fácil que hubiera sido jaja
    Mañana presento mi propuesta ;)

    Besos

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  12. Patty quedan riquisimas yo las prepare por que me gustan mucho pero tienen un trabajo besitos

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  13. Patty, maravillosa receta nos traes al parrandón, yo me quedo con ganas de probarlas, me las imagino gorditas y cuando se muerden sale un almíbar, es que de sólo pensarlo, salivo. Todo ese trabajo vale la pena y cómo no! Lo que me da curiosidad es saber por qué se cocina a la misma hora?
    No me pongas de anfitriona regañona que no te dejé hacer receta italiana, jaja, yo también me reí mucho, pero mira que valió la pena la advertencia porque así todos disfrutamos de esta receta, como dices al final, de cosas que de otro modo no pensaríamos hacer, pero de todos modos algo de italiano tiene tu receta así que no te puedes quejar, jaja.
    Mil gracias nuevamente por el cariño y el interés que le pones en tus participaciones del parrandón, como siempre, invitada desde ya al próximo.
    Besos y nos seguimos hablando.

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  14. Hola patty! Lo has explicado divinamente, me gustan las castañas de cualquier manera ,aunque el marrón glase sea muy dulce nos comemos una y suficiente, lo que no me gusta es pelarlas, pero siempre hay un ayudante que se presta, todo un capricho para este parrandon
    Besitos

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  15. Hola de nuevo, pero ¡qué maravilla! Me encantan los marron glacé y nunca los he preparado en casa. Es todo un proceso, que vale la pena, porque quedan muy bien. Solo hay que ver el resultado de las tuyas, se ven de luxe. Enhorabuena!

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  16. No sabía que este delicioso postre se elaboraba así. Ahora comprendo por qué son tan caros, no me extraña nada, pero por otro lado, hacerlas en casa no requiere tanto esfuerzo, solo paciencia para no meterles mano antes jajaja. Una propuesta maravillosa para este parrandón que tantas cosas ricas nos está dejando. ¡Un beso!

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  17. Nunca los he probado pero deben ser deliciosos. Qué rica receta para el parrandon.
    Bss

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  18. Bueno, bueno , menudo trabajo no solo por la elaboración sino por todo el trabajo del post....pero te han quedado ESPECTACULARES. Me gustan mucho y suelo comprar en pastelerías. El otro dia en la tele un cocinero muy famoso en Cataluña las hizo . Una cosa te digo... lo has explicado divinamente, es un paso a paso impecable . Te felicito. besos.

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Muchas gracias, tus comentarios son muy importantes para mí.

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