Esta receta además de sencilla la puede hacer cualquiera, hasta los novatos y, encima si nos ayudan los niños de la casa mucho mejor... hacer bolitas y luego abrirlas con el dedo y así de esta manera nunca se abren al freírlas, bueno, hice la mitad de la cantidad total de la receta, porque quería unas pocas rosquillas y no demasiadas que luego nos las comemos. Estaban deliciosas y además blanditas por dentro.
Os dejo otras recetas que hice hace mucho tiempo y que eran la habituales que hacía, rosquillas de naranja, o rosquillas caseras o estas italianas que son para ponerlas en un monumento...ciambele italianas, con un criterio diferente ya que la masa se corta como si fuesen galletas redondas y se dejan levar. Impresionantes.
Ingredientes
Se pueden reducir todos los ingredientes a la mitad
Para 30 o 32 rosquillas:
500 gramos de harina
15 gramos de Levadura (tipo Royal)
2 huevos medianos
75 ml de licor de anís
75 gramos de mantequilla (blanda)
175 gramos de azúcar (la receta original lleva 250 gramos)
1 Limón
Preparación
- Se echa la harina y la levadura en un recipiente amplio.
- Añadimos el azúcar, yo utilicé menos cantidad pues todo lo que pase de 200 gramos intento reducirlo o directamente no hacerlo, pero quedaron también estupendas.
- Añadimos los dos huevos y el zumo de un limón y las piel rallada.
- Se mezcla bien y se amasa.
- Dejamos reposar un poco la masa.
- Ponemos mientras el aceite de girasol u oliva a fuego medio en una sartén amplia.
- Hacemos bolitas y las perforamos por el centro (para que no se abran al freír).
- Las echamos en la sartén y les vamos dando la vuelta cuando estén doradas.
- Las pasamos a un plato de azúcar y las rebozamos un poco.
- Ponerlas en una bandeja mona y a por ellas... sirven para cualquier época aunque no se Pascua. Muy buenas.



