Hacía tiempo que quería probar esta receta de croquetas de bacalao, me encantan aunque solo me como una y nada más, no me puedo resistir a probarlas. Las que más preparo son las croquetas de jamón serrano que me encantan, os dejo aquí la receta para que las probéis y veréis que cosa tan rica. En esta ocasión tenía ganas de probarlas de bacalao, aunque no siempre lo compro y cuando lo hago suelo cocinarlo con garbanzos en un potaje de cuaresma tradicional en estas fechas que se hace también con espinacas o acelgas y sigo siempre con ganas de hacer el bacalao al pil pil, en fin, a ver si lo hago de una vez por todas, siempre pienso que no me va a salir bien y además el pescado con salsas no me gustan mucho; pero en casa tengo un forofo de estos pescados guisados.
Ingredientes
1 Puerro
30 gramos de Mantequilla
2 cucharadas de Aceite de oliva virgen extra
2 cucharadas colmas de Harina
1 cucharada sopera rasa de perejil fresco picado
150 gramos de Bacalao salado
250 ml. de Leche (aproximadamente)
Pan rallado
1 Huevo
Preparación
- Empezamos desalando el pescado en agua, hacemos esta operación quitando y renovando el agua cuatro o cinco veces.
- Este recipiente de agua con el bacalao hay que ponerlo en el frigorífico tapado con un papel film o aluminio.
- Cuando el bacalao ya está desalado quitarlo del agua y escurrirlo bien.
- En una sartén amplia poner la mantequilla y el aceite de oliva virgen extra.
- Poner el puerro cortado muy pequeño en la sartén a pochar.
- Cuando esté blandito el puerro se añade el bacalo cortado muy pequeño y se rehoga unos minutos.
- Añadimos las dos cucharadas de harina y revolvemos, dejamos cocinar esa harina un minuto para que no sepan las croquetas a harina cruda, esto es muy importante.
- Añadimos el pereejil picado pequeño.
- Calentamos la leche, solo templarla para que al echarla en la masa no nos haga grumos. (Yo lo hago directamente, echándola en la sarten y sin tocar nada hasta que no esté la leche ya caliente y entonces remuevo, pero es mucha práctica la que tengo con las croquetas, así que el que no la tenga, mejor caliente la leche un poco).
- Echar la mitad de la cantidad de leche e ir removiendo poco a poco hasta que haya absorbido bien todo el líquido.
- Continuar añadiendo la otra mitad y removiendo contantemente.
- La textura debe quedar bastante suave ya que al enfriarse adquiere más cuerpo esta masa.
- Se deja enfriar en un plato o en un recipiente tipo Tupper y la pongo en el frigorífio unas horas, generalmente la hago la noche anterior, pero se puede hacer igualmente para el mismo día.
- Se va cogiendo pequeñas porciones de masa y se pasan por huevo batido y pan rallado.
- Se fríen en una olla pequeña (en sartén tendríamos que poner muucho aceite).
- Cuando están doradas se retiran a un plato con papel de cocina para que suelten el aceite sobrante y se sirven muy calientes.





