martes, 17 de marzo de 2020

Torrijas al horno con chocolate

Tenía este post ya programado desde hace un poco más de una semana; pero no he tenido más remedio que volver solo para decir que en esta última semana como muchos ya sabéis la vida y el virus nos han atropellado, nos lo han puesto muy difícil, una situación que nadie, absolutamente nadie ha vivido en España (ni casi en el mundo) de esta forma tan radical, tan brutal por este impacto emocional que ha supuesto en nuestra vida diaria y en nuestras relaciones con los demás, yo sigo impactada aunque no tengo ningún miedo, solo precaución. No pienso contagiarme de momento porque estoy cumpliendo las normas, aunque en algún momento seguro que nos contagiaremos muchos de nosotros, casi seguro y, encima tener miedo no entra en mi plan. No, el miedo paraliza y yo no quiero, no quiero quedar paralizada de terror. Asumiré que ahora tenemos que ser mucho más solidarios, ser respetuosos con las órdenes (bajo multas si no las cumplimos); la pena es no poder nosotros multar a los que por poca previsión e improvisación en todo esto nos han llevado a esta situación única por timoratos y pusilánimes. La vida diaria, los políticos la seguían haciendo igual que siempre hasta tres o cuatro días antes de anunciar nuestro estado de alarma, con sus pancartas, sus manifestaciones, sus reuniones y aquí estamos, con un problema inmenso para la economía y para nuestras vidas. Prefiero no seguir contando lo que pienso y lo que vaticino. No es mi mejor día. Os deseo lo mejor y que estéis sanos y a salvo de todo.

Bueno, otro dulce típico de estas fechas, me he adelantado un poco, pero es que realmente a mí cuando me apetece comer estas cosas es fuera de época, lo mismo que me encanta hacer dulces o postres, como el semifrío de turrón de Jijona en pleno verano, sí, con la que suele caer en verano y con esos calores africanos que tenemos por aquí, eso de comerte algo típico de navidades me entusiasma. Ya sabéis muchos de vosotros que cuando terminan las fiestas navideñas me voy a los supermercados a buscar las tabletas de turrón de Jijona (que es el que más juego nos da) para guardarlos y poder usarlos todo el año. Este año sin exagerar nada nada debo tener guardadas unas diez tabletas de turrón. Me tengo que dar prisa para hacer postres y que no me coja el toro encontrándome las próximas navidades con tabletas del año anterior, por exagerada, como si no hubiese un mañana. Siempre igual, no aprendo a calcular. 

Me acabo de acordar de otras que hice hace dos años y estaban muy buenas y las repetí varias veces ya, las torrijas de naranja y chocolate, os dejo aquí el enlace. Bueno, os cuento que esta receta me la dio una amiga sabiendo lo poco amante que soy de las cosas fritas y no porque no me gusten, sino porque hay que cuidarse y mantener el tipo, aunque hay cosas que son inevitables freírlas, no me imagino unas croquetas al horno, mire, usted, no, no me las imagino. Estas torrijas quedaron muy bien y la verdad es que salen muy ricas, no son exactas a las de siempre, las de toda la vida, las fritas; pero están muy buenas. La receta que me dio no estaba del todo bien explicada, la tuve que rectificar a medida que la iba haciendo, estas cosas me han pasado alguna vez (y seguro que a vosotros también os han pasado) y gracias a mi experiencia (no son más que años y años cocinando), lo pude solventar, improvisando y haciendo a última hora un almíbar ligero para darles brillo, ya que las cosas de comer y encima si son dulces deben entrar por los ojos. 
Os doy la receta ya como yo la hice para que no tengáis que improvisar nada e ir a lo seguro.
Torrijas-al-horno-con-chocolate-fluido

torrijas-de-chocolate

torrija-al-horno-con-chocolate-fluido

torrijas-al-horno

preparación-de-las-torrijas-al-horno
 Ingredientes

Pan de molde especial de torrijas o barra de pan 
del día anterior cortada gruesa
1 lata de 380 gramos (o 397 gramos según la etiqueta) de Leche condensada
Agua mineral (la capacidad de la lata)
2 Huevos
1 Canela en rama
Nota: No lleva azúcar por la leche condensada

Almíbar ligero
(Siempre se usa la misma cantidad de azúcar y de agua)
100 gramos de agua mineral 
100 gramos de azúcar

Chocolate líquido
(Para un baño de chocolate fluido se utiliza la misma cantidad de nata que de chocolate)
150 gramos de Chocolate negro Valor
150 gramos de nata (35% de grasa)

Preparación
  • Ponemos la leche condensada en un recipiente amplio y mezclamos con la misma cantidad de agua mineral o natural si os fiáis de las vuestras.
  • Calentamos el líquido brevemente en el microondas con la rama de canela. 
  • El pan absorberá el líquido mejor si está templado.
  • Batimos los dos huevos en otro recipiente y los unimos con el líquido principal.
  • Introducimos las rebanadas de pan y les vamos dando la vuelta, sobre todo las cortezas deben quedar blandas.
  • Colocamos un papel de horno en la bandeja del horno y colocamos las rebanadas de pan, este puede ser de barra o de molde.
  • Con el horno caliente ya a 220 grados y solo grill con la bandeja colocada en la parte alta del horno las dejamos unos 4 minutos. Dependiendo del horno de cada uno.
  • Deben quedar doradas.
  • Sacamos la bandeja y les damos la vuelta a las torrijas.
  • Las volvemos a dejar otros tres minutos aproximadamente dentro del horno.
  • Al sacarlas noté que habían quedado sin brillo y para remediarlo hice un almíbar ligero para pincelarlas.

Almíbar

  • Se pone en una olla pequeñita el agua mineral y echamos el azúcar.
  • Cuando esté hirviendo el agua entonces removemos para que se disuelva el azúcar.
  • Dejamos un minuto removiendo y retiramos.
  • Pincelamos las torrijas por los dos lados.

Chocolate

  • Ponemos en un recipiente la nata y el chocolate troceado, cuando se empiece a derretir un poco el chocolate vamos removiendo y lo retiramos del fuego, seguimos removiendo ya que con el calor residual se termina de derretir el chocolate y evitamos que se queme, el chocolate se quema con facilidad y no tiene ya remedio, hay que volver a empezar. Cuidado.
Listo, torrijas al horno terminadas. Se llevan a la mesa y ya que cada uno se sirva la cantidad de chocolate que más le guste. 

Sed felices y probad hacer cosas sana y ricas.

martes, 10 de marzo de 2020

Desarme asturiano (Garbanzos con bacalao)

Esta es una receta habitual en muchas de nuestras casas en esta época de Cuaresma y también frecuente cerca de la Semana Santa, todo un clásico en España. Una receta sana y sin pretensión alguna. Legumbres, bacalao y espinacas, un plato típico sobre todo en Asturias al que se le llama "desarme". "Ganar una batalla con la cuchara y no con las armas es digno de celebración" como dice la periodista que escribe este artículo, dejar a un lado la lucha para tratar de conquistar al enemigo con el estómago es algo poco frecuente. La fiesta del Desarme, que se celebra en Oviedo desde antes del siglo XX, conmemora la victoria de las tropas isabelinas frente a los carlistas con un popular menú: Garbanzos con bacalao, callos a la asturiana y arroz con leche. Una vez digerido este menú y durante la siesta se les fueron requisadas las armas. La segunda teoría se sitúa en el 1 de noviembre de 1833. Los liberales lograron desarmar a a las brigadas carlistas tras ofrecerles dicho menú. Para poder disfrutar de él dejaron a un lado las armas, que les fueron retiradas. La tercera historia es la que más podría acercarse al origen del menú; el 18 de octubre de 1836 las tropas carlistas entraron a Oviedo. Tras una breve batalla en la que cayeron varios liberales, al día siguiente, el 19, se celebró el triunfo con un menú compuesto por garbanzos con bacalao. Fue en este momento en el que Oviedo se ganó el sexto adjetivo de su escudo, el de Benemérita. Una historia muy interesante y curiosa.
Esta receta se parece a la de siempre, pero los ingredientes se utilizan de manera diferente a lo habitual. Muy sencillo de hacer y no requiere ser un gran chef para que salga de muerte de rico. En mi casa ya siempre los haré con esta receta. Nos encantó.

Bien, esta vez no me voy a enrollar nada. Quiero dejar este post listo para no tener a última hora las prisas habituales, como dice mi amiga y bloguera, Cuca, del blog Los dulces secretos de Cuca, (Entrad y veréis las risas con las cosas habituales y que cuenta que le pasan en su casa, sobre todo con sus niñas pequeñitas); su teoría es que si no cumplimos con nosotras mismas publicando en nuestros blogs el día que decidimos hacerlo de la semana parece que no lo estamos haciendo bien y tengo que decir que también me tranquiliza como a ella dejar varias recetas en borradores para casos de emergencia que haberlos haylos sin duda, sobre todo para tener la tarea hecha, encima que es un hobby, por lo menos hacerlo medio bien y cumplir con las fechas que nosotras nos hemos impuesto. En fin, digo que no me voy a enrollar y es exactamente lo que hago a la primera de cambio. Vamos a por la receta que es lo mejor.
garbanzos-con-bacalao-y-espinacas


Garbanzos-con-bacalao-

garbanzos-con-bacalao-servidos
En la imagen inferior se ve la preparación de la cebollas con el pimentón dulce, yemas de huevo y pan frito (o tostado).
Preparación-de-garbanzos-y-bacalao


garbanzos-en-la-olla
Ingredientes

750 gramos de garbanzos (los míos congelados)
2 Cebollas medianas o una grande
2 Dientes de ajo
1 cucharada rasa de pimentón dulce de la Vera
500 gramos de bacalao en salazón o desalado
2 Rodajas de pan 
3 Huevos duros 
(Dos yemas para añadir al guiso y otro opcional para acompañar una vez servido)
Sal 
(Antes hay que asegurarse que el bacalao no lo haya salado en exceso)
3 cucharadas de Aceite de oliva virgen extra

Preparación
  • Se pone una olla con agua y se calienta y se añaden los garbanzos, el agua debe cubrirlos. Yo últimamente los utilizo congelados que no requieren remojado previo, y me resulta mucho más cómodo. 
  • En una sartén se ponen dos cucharadas llenas de aceite de oliva y cuando esté caliente se echan los dientes de ajo laminados y una vez dorados se añaden también las cebollas cortadas pequeñas y finas.
  • Una vez que las cebollas estén casi confitadas (sin azúcar) se retira la sartén del fuego.
  • Se añade el pimentón dulce (ya apartado para que no se queme). Removemos.
  • En una sartén pequeña con una cucharada de aceite de oliva virgen extra freímos las rodajas de pan o las tostamos (si lo preferimos) hasta que queden doradas. Yo las freí.
  • Machacamos el pan frito o tostado y mezclamos bien. 
  • Ponemos a cocer los huevos a cocer en agua caliente y los dejamos unos 10 minutos.
  • Añadimos las dos yemas de los huevos duros, primero una, mezclamos y después la otra yema.
  • Cuando esté listo lo agregamos a la olla en la que están cociendo los garbanzos.
  • Removemos bien y dejamos que se ablanden los garbanzos. Los míos al ser congelados se hicieron en media hora aproximadamente en olla presión.
  • Una vez estén hechos y blandos los garbanzos se agrega el bacalao y se deja unos 5 minutos más con la olla abierta para que vaya reduciendo el líquido.
  • Añadimos las hojas de espinacas y dejamos otros 10 minutos más.
  • No se añade sal hasta asegurarnos que no nos ha quedado salado por el bacalao.
  • Probamos y rectificamos la sal.
  • Se  deja reposar una media hora aproximadamente.
  • Se sirve y opcionalmente en cada plato se le puede poner medio huevo duro cortado en dos.
  • Debe quedar algo espeso y casi sin líquido, lo justo.

Nota: Nunca se añade agua fría a los garbanzos  ya que quedarían duros al cortar la cocción. Siempre hay que ponerla caliente, solo elegir un vaso grande de agua y calentar  en el microondas. Así nos quedarán de lujo estos garbanzos.
Sed felices y cocinad mucho que es siempre un placer cuando nos sentamos en la mesa y veamos el resultado de haber estado un rato en nuestras cocinas. 


martes, 3 de marzo de 2020

Champiñones rellenos con langostinos

Esta semana vengo con una receta casi copiada del blog de una amiga española que vive en Alemania y que tiene un blog precioso con muchas recetas buenísimas, mi amiga Pepi del blog "Sopa de sopa", (en el nombre del blog os he dejado el enlace al suyo), fue ver su receta y como tenía champiñones grandes, blancos y frescos fue todo uno. Me han encantado y además se hacen en veinte minutos. Es una receta completa para un primero o un segundo plato, dependiendo qué se ponga en la mesa además de este. En esta ocasión he aligerado la receta habitual que publico cada martes ya que llevo una temporada con recetas muy elaboradas y concatenadas; en esta ocasión quería hacer algo sencillo, pero que nos sirva para introducir en nuestros menús diarios de otoño o invierno.

Como sabéis acabo de cumplir siete años escribiendo en este blog sencillo del día a día de mi cocina, al principio como imagino os pasaría a muchos de vosotros, no sabías bien por dónde empezar a escribir y sobre todo qué ibas a contar, siempre he leído que una de las peores cosas de las personas que estamos detrás de un blog (o de una hoja en blanco) es comenzar a escribir; escribir sobre blanco o empezar a dibujar sobre blanco, proyectar desde cero, ese problema nunca lo vi demasiado preocupante (una inconsciente). A mí no me suele pasar con mucha frecuencia porque escribo mucho y desde siempre y voy atando de una primera idea hasta dejar volar mi memoria, solo la memoria para no hacer ideología del "cuento". Me acabo de acordar acerca de escribir y os comparto un enlace a un blog de una amiga que me pidió que escribiera algo sobre cómo "aprendí a leer" y que así se llama su blog; cuento mi amor por la literatura y las lenguas, un poco todo lo relacionado con aprender a leer y mis recuerdos y experiencias con los libros.

Hay veces que la vida nos explota para bien, quiero decir; que hay explosiones que destruyen y otras que nos abren el camino y nos dejan ver más allá, que nos hacen más “exploradores”,  más generosos con lo que tenemos por delante, nos hacen más humanos; menos intransigentes. Las cosas no son como queremos ni como las vemos, ni tan siquiera como nos han educado, no importa, lo importante es quererse o presentir quererse. No podemos obligar a nadie a hacer lo que queramos nosotros, no somos el “ombligo del mundo”, lo que pasa también a menudo es que tardamos mucho en saberlo y sobre todo en gestionarlo y asumirlo. Lo malo es siempre malo, para un pequeñito y para nosotros los mayores. Siempre he creído que lo que nos enseñaban en los colegios (el mío americano y luego uno francés, con bases culturales completamente diferentes) no podía ser del todo cierto. La vida me colocó, me enseñó, agradezco a la vida esa enseñanza. Se lo agradezco sinceramente. Aprendí y me queda mucho más y, por eso le doy las gracias a mi blog y a todas las personas que pertenecen a mi vida tanto a la privada como a la digital por esta enseñanza; yo no tendría esta alegría, esa fortuna de vivir con esta emoción de compartir, invitar, pensar, cocinar, comprar, contar, escribir, fotografiar, editar y disfrutar con lo que hago en estas páginas virtuales. Haber conocido a tanta gente valiosa (la otra también me sirvió), los que se aprovechan, los que nos copian nuestras recetas, los inaguantables... los espantosos, irrespetuosos, los mediocres, los gordos de soberbia de este mundo que comparto con muchos compañeros de otros blogs y que es un tema de conversación recurrente entre nosotros; eso malo lo tengo olvidado, vamos, no olvidado, pero por lo menos lo miro sin acritud. De los malos, ni acordarse, allá ellos con sus historias. Yo sigo con valor, sobre todo por mí. Cuando uno sabe cuál es su camino y si lo sigue honestamente, poco a poco y sin pretensión, sin demasiada ambición, solo con algo de sentimiento e intuición, compensa, siempre compensa y casi siempre me he fiado de mí, aunque mil veces me haya equivocado y lo siga haciendo, pero así es la vida; confundiéndome con esperanza de no hacerlo muchas veces más, defendiendo siempre en lo que creo, sin soberbia y con determinación. Yo ya lo sé; sé las consecuencias, siempre pasa, no me pillará nunca desprevenida la controversia y eso es bueno, hace que nuestras neuronas se activen, por lo menos las mías. En fin, hoy después de siete años con mi blog, mi amigo y mi compañero de vaivenes; muchas veces también mi paño de lagrimas, ya me tocaba agradecérselo y por supuesto también a todos vosotros. Una catarsis. Sois un amor. 
Champiñones-con-langostinos
Champiñones-rellenos-con-cebolla-brandy-y-langostinos
  Ya rellenos antes de hornearlos
Champiñones-antes-de-hornearlos
Cortados todos los pies de los champiñones listos para unirlos con la cebolla pochada
Preparando-los-champiñones-rellenos
Preparando la farsa con cebolla, langostinos cortados pequeños y brandy de Jerez
Relleno-hecho-con-brandy-Conde-de-Osborne
 Ingredientes (6 Unidades)
Champiñones grandes
2 Cebollas medianas o una grande
9 Langostinos 
2 Cucharadas de brandy de Jerez (En mi caso, Conde de Osborne)
3 Cucharadas de Aceite de oliva virgen extra
 (2 para pochar la cebolla y una más para hacer a la plancha los langostinos)
Sal y pimienta

Preparación
  • Se limpian los champiñones y si se tienen que mojar hay que secarlos bien con papel de cocina.
  • Los pies de cada champiñón es mejor retirarlo con la mano dando un pequeño tirón para que se rompa y luego con una puntilla (cuchillo muy pequeño) hacerle mayor hueco.
  • Se les cortan los pies a los champiñones y se cortan pequeños para pocharlos después con la cebolla.
  • Ponemos en una sartén dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra y pochamos la cebolla cortada pequeña.
  • Añadimos los pies de los champiñones.
  • Cuando se hayan pochado y perdido el líquido, se añade el brandy.
  • Dejamos que evapore el alcohol. 
  • Añadimos los cuerpos de tres langostinos (o cuatro) cortados pequeños y dejamos que se cocinen unos tres minutos revolviendo bien con la cebolla.
  • Retiramos del fuego.
  • Rellenamos los champiñones y los horneamos posteriormente durante unos 15 minutos a 180 grados.
  • Mientras están los champiñones en el horno y casi al final del horneado hacemos a la plancha los langostinos con una cucharada no muy llena de aceite de oliva virgen extra hasta que estén listos a nuestro gusto.
  • Añadimos sal y colocamos el langostino encima de cada uno de los champiñones.
  • Servimos muy caliente.
Sed felices y probad hacer cosas sana y ricas. Espero que os guste la receta, a nosotros nos encantó.

martes, 25 de febrero de 2020

Orejas de carnaval (Dulce de masa frita)

Estas recetas de dulces de sartén son típicas en esta época de carnaval y también en la Cuaresma  como los buñuelos de viento (receta aquí) y se hacen en muchas regiones españolas y en muchos otros países como por ejemplo en Italia, que se llaman de una forma muy graciosa, os dejo la receta en el nombre, chiacchere, (charlas), bugie, (que significa, mentiras; porque cuando te las comes y no quieres decir nada a nadie, o sea, cuando te las quieres zampar a escondidas te pillan seguro por las migas que te deja la crocante masa frita sobre la ropa...), también se conocen dependiendo de las regiones italianas por diferentes nombres y distintas maneras de doblarlos o cortarlos, como por ejemplo: los sfrappole (romanos), cenci (toscanos), galani de la región del Veneto, crostoli (Emilia-Romaña), fiocchetti de la Romaña costera, cunchielli de Molise y seguro que me faltan algunos más por mencionar. Unas masas fritas muy sencillas y siempre salen estupendas. No tienen secreto. También son típicos en Italia en estas fechas los castagnole, os dejo aquí la receta que hice hace unos años y que están deliciosos y que significa castañas, aunque no la llevan como ingrediente.

Os dejo la receta para que la podáis ver y preparar sin ningún problema. Las pocas diferencias que hay entre ellas son evidentes, las italianas se hacen con grappa (licor italiano que suelo tenerlo en el congelador todo el año y que se sirve con un grano de café en la copa) y en España se suelen hacer con orujo o con anís. Las italianas no contienen leche y estas orejas de masa españolas, sí, aunque es mínima la diferencia al probarlas y de las dos maneras están riquísimas. Se conservan perfectamente y duran una semana aproximadamente muy crujientes en un Tupper si está bien cerrado, así que no hay excusas para no prepararlas. 
orejas-de-masa-frita-con-azúcar

Masa-frita-con-azúcar

Masa-muy-fina-con-forma-de-orejas
 Ingredientes
250 gramos de harina
50 gramos de manteca de cerdo o mantequilla (Queda mejor con manteca)
30 ml. de orujo
50 ml. de leche
1 huevo mediano
1/2 cucharadita de sal fina

Aceite de girasol u oliva para freírlas
Azúcar glas o granulada para espolvorear

NOTA: 
  • Si queréis hacer más cantidad solo doblar las cantidades menos en el huevo, que en vez de poner dos unidades, solo debemos utilizar uno grande, tamaño "L" y el orujo usar solo 50 ml.
  • Las harinas no siempre absorben las mismas cantidades de líquido, así que si hace falta para que no se nos pegue a las manos se puede poner un poco más de harina y hacerlo muy poco a poco para no pasarnos.

preparación-del-estirado-de-la-masa-con-la-máquina-Imperia
Preparación
  • Se pone en una amasadora o si lo hacemos a mano en un recipiente grande la harina y la sal fina. 
  • Derretimos la manteca de cerdo y la ponemos templada (nunca caliente).
  • Añadimos el huevo previamente batido
  • Agregamos la leche y mezclamos un poco.
  • Ponemos el orujo gallego o el anís o cualquier licor del estilo.
  • Amasamos unos 10 minutos.
  • Dejamos reposar la masa tapada durante unos 30 minutos y hacemos bolitas de unos 20 gramos (con las manos vais pellizcando trozos del mismo tamaño de la bola de masa).
  • En mi caso he estirado con la máquina Imperia que era de mi padre, (la de hacer la pasta italiana y que está impecable, parece mentira con la de años que tiene, unos cincuenta años sin exagerar nada, aparece en las fotografías de la preparación).
  • La he pasado dos veces por la máquina para tener la masa muy fina.
  • En caso de no tenerla en vuestras casas pues las mismas "bolitas" se deben estirar muy finas, si no os quedan finas no quedaran bien y no saldrán las burbujas típicas de estas masas fritas.
  • Se van estirando poco a poco y se van friendo en aceite caliente de dos en dos para que no se enfríe el aceite. 
  • Se doran muy rápido así que mucho ojo, pues pueden pasar de bonitas y doradas a casi quemadas y tener que tirarlas.
  • Una vez las tengáis en la bandeja se les espolvorea el azúcar. Yo utilicé el azúcar glas en una parte de las orejas y en la otra bandeja les puse azúcar normal. 

Sed felices y probad hacer cosas sana y ricas.

martes, 18 de febrero de 2020

Tajine de pollo y verduras

Pues por fin ya lo hice, investigué mucho, pregunté mucho, llamé a amigos que tienen mucha relación con Marruecos, que por cierto uno de ellos me regaló un tajín hace años, es precioso y de barro y no lo he estrenado todavía, a partir de ahora lo usaré mucho. Tiene muchas ventajas cocinar en este utensillo ya que al no necesitar casi agua, los alimentos se cocinan en su propio jugo. Es bastante rápido, no como una olla presión, obviamente, pero es más rápido de lo que yo creía. Al no moverse los alimentos dentro de tajín tampoco se rompen, digo "moverse", pues en las ollas a veces la comida golpea minimamente con las paredes de la propia olla y los alimentos se pueden romper, en este caso veréis que ni las zanahorias se han roto y eso que estaban cortadas a lo largo en cuatro tiras largas. Creo que los pueblos son sabios y esta cultura gastronómica árabe ha sabido aprovechar con esta forma de cocción la falta de agua que tienen. Al tener esa tapa cónica y pesar tanto, la tapa no se mueve y eso hace que no salga nada de líquido, solo el vapor sale por un pequeño orificio en un lateral de la propia tapa, el vapor se condensa en la tapa cónica del tajine, sube y vuelve a caer en la propia preparación y así una y otra vez. Cuando abrí la tapa salía de ella todos los aromas de las especias y de la propia comida. Una maravilla. Una maravilla sobre todo sana. Apenas se cocina con aceite, se necesitan solo unas cucharadas y con eso es suficiente, la cantidad justa. Yo si hubiese sabido de antemano que era tan superfácil hacerlo no lo hubiera dudado antes y ya habría cocinado muchos más y con diferentes carnes. Si tengo suerte el próximo será de cordero. 
Otra cosa que yo pensaba y sin criterio alguno era que el cous-cous se cocinaba después al final en este mismo tajine y era una absoluta locura, al cous cous lo que le hace falta es líquido, tanta cantidad como la porción que vayas a cocinar, por ejemplo, dos vasos pequeños, pues dos vasos de caldo o de agua, hubiera sido imposible cocinarlo en esta olla marroquí. Los chicos a los que le compré este artilugio me aclararon todas mis dudas o me confirmaron otras que yo medio sabía, pero que no tenía claras.
pollo-cocinado-en-tajine
Este recipiente es un plato de gran diámetro y, generalmente, de poco fondo, hecho de barro cocido y barnizado y dotado de una característica tapa cónica, es muy común su uso en Marruecos, Argelia y Túnez. 

pollo-en-tajine-con-cous-cous

plato-de-tajine-con-limones-fermentados-en-sal-gruesa
Lo serví todo con pan de pita casero. De primer plato puse una crema de tomate, lo comento pues se ve servido en el cuenco y por si alguien pudiese tener curiosidad, algo ligero para después dar buena cuenta del tajine con el cous-cous.
Tajine-y-cous-cous-pan-de-pita
Pan de pita casero. Receta aquí.
salvamantel-de-sisal

tajine-en-la-mesa
Limones fermentados en sal. Receta aquí. Típicos de la cocina del Magreb
limón-fermentado-en-sal
Ingredientes
1 Pollo entero  o por piezas (o solo muslos)
1 Cucharada sopera de Ras el Hanout (mezcla de especias)
2 cucharadadita rasas de Canela molida
1 Cebolla grande
3 Zanahorias 
1 Pizca de jengibre fresco rallado
Almendras crudas (unas 15)
6 Dátiles (opcional)
8 Ciruelas pasas
2 cucharadas de Uvas pasas sin semillas 
Una pizca de Nuez moscada (rallar en el momento)
1 Cucharada sopera de miel
3 cucharadas de Aceite de girasol y una de mantequilla (en un trozo)
Sal 
Cous-cous
Perejil para el cous cous
1 Limón fermentado en sal (opcional)

Ras el Hanout
Se puede hacer con la siguiente mezcla de especias:

1 Cucharadita de Pimienta negra y otra de pimienta blanca
1 Cucharadita de clavo en polvo
1 Cucharadita de Cardamomo
1 Cucharadita de Nuez moscada (recién rallada)
1 Cucharadita de canela en polvo
1 Cucharadita de de jengibre rallado 
y
2 Cucharaditas de Cúrcuma

NOTA: 
  • Es importante que el tajine se coloque sobre una sartén o plancha de hierro para que no le dé el fuego directamente, así nos durará mucho más.
  • Al quitar la tapa cónica para comprobar la cocción, esta se debe colocar sobre un paño para que o se rompa por el cambio de temperatura.
Pollo con las especias y la sal gruesa, se deja macerar una hora. 
pollo-cebollas-ras-el-Hanout-especias-marroquíes
Ya está el pollo en el tajín y ahora solo ponerle las zanahorias y utilizando las almendras crudas para freírlas un poco antes de ponerlas en el tajín y casi al final, agregar las ciruelas, dátiles y pasas.
Se colocan las zanahorias al principio de la cocción y cortadas a lo largo, se tapa.
En esta imagen inferior derecha se ve la tapa cónica colocada sobre un paño para que no se rompa por el cambio de temperatura.
pollos-almendras-pollo-con-zanahorias
Preparación
  • Curar convenientemente el tajín antes de usarlo, esto se hace poniendo agua dentro hasta arriba del plato y agregar una cucharada de aceite. Dejar cocer tapado hasta que no quede agua y al abrirlo lo dejamos secar al aire. Luego solo le pasamos un paño y se guarda hasta que lo vayamos a utilizar.
  • El pollo hay que ponerlo cortado más bien pequeño. Un muslo y su contramuslo en tres partes aproximadamente.
  • El pollo previamente lo aliñamos con una cucharada de las especias de Ras el Hanout y añadimos un poco de sal gruesa. Lo dejamos una hora aproximadamente.
  • Empezamos con la receta. Lo primero es colocar el tajín sobre la plancha de hierro o sartén gruesa y  añadir el aceite de girasol y la mantequilla. Ellos no suelen utilizar el aceite de oliva, por eso he preferido hacerlo sin él para hacerlo lo más parecido a sus sabores.
  • Cuando se haya calentado se va echando el pollo para que tome color y se selle, hacerlo poco a poco. 
  • Cuando ya tengamos todo el pollo con color lo reservamos en un recipiente.
  • En ese mismo aceite ponemos la cebolla cortada fina y tapamos.
  • Agregamos el pollo cuando esté ya la cebolla blanda y transparente.
  • Ponemos la segunda cucharada de Ras el Hanout y la canela molida con la nuez moscada (solo una pizca) y una pizca de jengibre rallado.
  • Mezclamos bien con el pollo y la cebolla y agregamos agua hasta arriba, aunque no lo cubra no pasa nada. Se hace básicamente con vapor.
  • Ponemos las zanahorias cortadas a lo largo, yo de cada zanahoria saqué cuatro tiras largas. Colocamos las zanahorias encima del pollo.
  • Cuando ya casi esté listo el pollo se agregan los dátiles (opcional), ciruelas y pasas sin semillas y la cucharada de miel. 
  • Ponemos los cuatro trozos de un limón fermentado en sal si tenéis hechos con antelación.
  • Y lo dejamos unos 10 minutos más.
  • Dejamos cocinar tapado sin abrir la tapa durante una hora aproximadamente. 
  • Cuando esté ya hecho el pollo, en una olla mediana ponemos agua o caldo y hacemos el cous-cous, siguiendo las instrucciones del fabricante.
Se sirve en la mesa llevando el tajín y el recipiente del cous-cous con un poco de perejil picado para que cada uno elija lo que quiera.pan-de-pita-y-salvamantel-de-cuerda-de-sisal
Os dejo este salvamantel de sisal que se me ocurrió hacer para que nos acompañara en esta mesa rústica con el tajín. Es muy sencillo de hacer. No recuerdo dónde lo vi; pero me quedé con la copla, aunque me tuve que inventar cómo hacerlo, pero no salió mal. Compré un trozo de poliespan blanco y no quedaban coronas así que compré una campana y la corté y le hice luego el calado central con la ayuda de una taza grande. 

Corté una tira de unos 4 o 5 centímetros a lo largo de tela de arpillera y la fui colocando dándole la vuelta y cada dos vueltas pegando con la pistola de silicona. Sobre todo le puse la arpillera para que no se transparentara el fondo blanco de la corona que quedaría de manualidad escolar de cuatro años y o era plan...ja, ja, ja.

Fui tejiendo con la bovina de sisal (podéis utilizar la cuerda que más os guste). La de sisal me costó 2,50 € y el poliespan 1 €, así que ha sido el salvamantel más económico que he tenido en mi vida. Lo peor es que hay que ir sacando del centro el ovillo la cuerda pues al tejer dos o tres puntos se queda trabado, hay que ir sacando el rollo de sisal para poder continuar tejiendo. Eso fue en lo que más tardé. La hice todo en una hora y media. Justo lo que duró una buena película de Netflix.

Espero que os guste y lo podáis hacer sin problema.

Sed felices y probad hacer cosas sana y ricas. 

martes, 11 de febrero de 2020

Pan de Pita

A los que me vistáis normalmente ya os conté que compré un tajin muy bonito y que todavía no he usado, bueno solo lo he curado; pero claro, me hacía falta hacer algún pan árabe o cualquier pan que me ayudara estéticamente para completar la jugada con la receta de tayin de pollo que haré ya mismo. Ni me lo pensé, fue pensar en el pan de pita y hacerla, este pan es de casi toda la zona mediterránea y Cercano Oriente, un pan muy consumido entre los árabes en general, es habitual encontrarlo en Egipto, Grecia, Marruecos o los batbout os los dejo aquí que hice hace algún tiempo (que son algo más pequeños que los de pita); Turquía... Líbano...No me han salido mal, sé que está feo que lo diga, la mayoría salieron hinchados y huecos por dentro. Ya sé el porqué algunos no se inflaron, es solo cuestión de no haberlos estirado lo suficiente. Los tiempos de levados son muy cortos, el primero de una hora y el segundo y muy importante de diez minutos. No tiene casi nada más, salvo que deben ir al horno en la bandeja que tiene que calentar dentro del horno. Estos panes se pueden congelar y ya los tengo casi todos en tres bolsas y dentro del congelador para cuando me hagan falta solo los sacaré y les daré un calentón rápido en una sartén o en el horno. Solo me quedará servir el tajin y que utilizaré los limones fermentados de Marruecos (que os dejo aquí también), el cous-cous y el pan de pita y espero que salga bueno o algo parecido, nada más que por las molestias que me estoy tomando, bien podría ayudarme la suerte, muchas veces con solo un poco te apañas y si nadie te llama por teléfono mejor; he de confesar que algunas veces por culpa de mis despistes y charletas se me ha quemado algo...; confesad...ja, ja, ja.

Este pan además se puede utilizar para hacer pequeños bocadillos rellenos con queso, jamón serrano con tomate y aceite de oliva o de lechuga u hojas verdes y tomate con mayonesa y atún, de dulce también, ¿a ver quién nos dice que no se le pueda poner Nutella? Este pan sirve para sacarnos de un apuro y se tarda muy poco en hacerlo. Lo ideal es hacer la masa y dejar la hora entera del primer levado y luego ya encendemos el horno y mientras hace el segundo levado de diez minutos ya solo nos queda cocinarlos y listo. Se enfrían muy rápido pues al no tener apenas miga no conservan el calor.
Pan-de-pita-para-rellenar

pan-de-pita-para-hacer-bocadillos

pan-de-pita-para-rellenar-pan-árabe

Panes-de-pita-para-rellenar-o-acompañar-cualquier-plato-árabe

Pan-árabe-de-trigo

pan-de-pita-para-rellenar-o-acompañar-tayin-y-cous-cous
Ingredientes
500 gramos de Harina (todo uso, yo el paquete azul y blanco de Mercadona)
20 gramos de Levadura fresca de panadería
10 gramos o una cucharadita de Sal fina
1 Cucharada sopera de Azúcar morena o blanca
300 gramos de Agua templada
3 Cucharadas soperas de Aceite de oliva virgen extra
masa-de-pan-de-pita-después-del-primer-levado
A la izquierda, se ve la masa cuando la vuelco sobre la mesa enharinada ligeramente. Se degasifica y se amasa ligeramente y se cortan las porciones  A la derecha, se cortan las porciones de pan de pita.
bolitas-de-pan-de-pita-y-ya-las-masas-estiradas
Se hacen las bolitas,  se dejan las marcas de la masa hacia abajo. Se esperan los 10 minutos del segundo levado y se estiran como veis en la imagen derecha. 
Preparación
  • Ponemos el agua a calentar brevemente en el microondas o en una ollita.
  • Cuando esté templada no más de 25 grados, debemos desmenuzar la levadura y revolver hasta que esté disuelta completamente en el agua.
  • En un bol grande o en el vaso de la Thermomix ponemos la harina tamizada y añadimos la sal fina. Removemos.
  • Añadimos la cucharada de azúcar (morena o blanca) y mezclamos.
  • Ponemos las cucharadas de aceite de oliva virgen extra y seguimos mezclando. 
  • Ahora añadimos la mitad de la cantidad de agua. Mezclamos un minuto.
  • Seguimos añadiendo el resto del agua con la levadura ya disuelta en ella.
  • Amasamos a velocidad "espiga" de la Thermomix y la dejamos amasando unos 10 minutos.
  • En caso de hacerlo a mano debe quedar la masa elástica y al principio es algo pegajosa. Después se irá despegando de las paredes del recipiente.
  • Tapamos la masa (yo la dejé dentro del vaso de la Thermomix y salió por la parte de arriba donde va el bocal de la tapa pasada la hora. Esto depende del calor o humedad que haga en vuestras cocinas. En la Thermomix el vaso después de haber amasado unos diez minutos queda algo caliente, así que ese calor residual viene muy bien para el levado o fermentación.
  • Cuando haya doblado el volumen se saca de la amasadora y se vuelca sobre la mesa con algo de harina y se desgasifica.
  • Se amasa brevemente y se cortan las porciones del pan y se forman bolitas, hay que tener en cuenta que los pliegues de la masa deben quedar para abajo.
  • Ahora llega un momento importante. Se tienen que dejar estas bolitas del pan de pita reposar estos diez minutos para que sea más fácil estirarlas.
  • Si se estiran bien y quedan finas, se hincharan y si las dejamos sin estirar bien no se inflan ya que tienen más masa y hará más miga. Algunos se me pusieron gorditos y otros no tanto. Os lo recomiendo. Estirar mucho la masa para que os queden perfectas estas pitas. La segunda horneada me quedaron todos los panes inflados y perfectos para rellenar.
  • Se estiran hasta que tengan unos 12 o 14 centímetros de diámetro.
  • Estos panes de pita van directamente sobre la bandeja del horno que debe estar también caliente pues cundo encendemos el horno la dejamos dentro con el horno a 220 grados, a media altura, calor arriba y abajo y sin ventilación.
  • Los dejamos dentro del horno unos 10 minutos. Hasta que los veamos un poco dorados, no demasiado. Se sacan y se van tapando si las vamos a consumir en ese momento. Si no lo vamos a consumir las dejamos enfriar y las metemos en bolsitas de congelación aptas para alimentos y ya las tendremos listas para consumir cuando las necesitemos.
Bueno, nada más. Si los preparáis me tenéis que contar cómo os quedó. Seguro que con lo que os he contado os quedaran perfectos. 
Sed felices y probad hacer cosas sana y ricas.
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