Espero que os guste esta receta (que aunque siempre publico los martes de cada semana, por aquello de que si me pilla el toro, por lo menos tengo el fin de semana para escribir y editar fotografías...); pero en esta ocasión he hecho esta receta para celebrar el aniversario de mi blog. En unos días cumple ya 7 años y no he dejado de publicar, de cocinar y de aprender mucho. Parece mentira, algo que empezó como un entretenimiento y me ha dado mucho más de lo que yo esperaba, mucha gente estupenda y que somos casi una pandilla (digital), he aprendido mucho entre unos y otros, las empresas de menaje, muebles y electrodomésticos me han hecho regalos maravillosos, han tenido muchos detalles conmigo, regalos todos recibidos con mucho cariño como mis queridos Chocolates Valor y sus constantes detalles. Gracias a todos y sobre todo a mis lectores y seguidores, ya casi 25.000 que me parecen muchos muchos y las miles de visitas diarias. Gracias a todos por saber que no escribo solo para mí.
Bueno, os presento hoy mis limones hechos al estilo marroquí, se conocen también como confitados (aunque confitar es el término que menos me gusta por ser el que menos describe o define el resultado final) también conocidos por fermentados o encurtidos estos limones típicos de la gastronomía de Marruecos y de la árabe en general. Es muy sencillo de preparar y solo hace falta paciencia y tiempo ya que requieren un mes aproximadamente de fermentación, ese primer día se dejan hechos en quince minutos y ya te olvidas de ellos, solo atenderlos cada dos o tres días para darle la vuelta al frasco. Se guardan con un papel de aluminio o bolsa oscura en cualquier armario o despensa de nuestras cocinas; repito, solo tiempo y paciencia. Estos limones los conocí por una profesora de la Escuela de Hostelería de Cádiz en la que hice un curso con ella y era una enamorada de la gastronomía de Marruecos, siempre nos decía que viviendo cerca (más o menos cerca) era la gran desconocida para muchos de nosotros. Todo un tesoro, decía ella.
Una delicia como quedan estos limones encurtidos o fermentados y cuando abres por primera vez ese tarro de vidrio y hueles el aroma que desprenden es una cosa maravillosa. Sirven para muchas recetas, acompaña el pollo, el cordero, el cous-cous...etc. Yo os pondré rápido una receta de pollo al horno con limones fermentados y miel. Una delicia. La he preparado ya y nos hemos quedado medio locos. Algo tan sencillo y con ese aroma...
Vamos ya con la receta. Lo primero, lavarlos a conciencia. Cortarles el extremo (uno solo).
Hacerles el corte en "cruz" sin llegar abajo. Deben quedar unidos.
Rellenar los cortes con sal marina gruesa.
Introducir los limones en el frasco ya rellenos con la sal gruesa y agregar el jugo de los dos limones restantes. Apretad un poco. Al día siguiente les puse el agua mineral hasta llegar casi hasta arriba, dejando dos dedos libres para que se pueda mover el líquido del frasco y quede bien mezclado.
Se me olvidó hacerle la foto...cuando ya lo llené de agua mineral caliente...
Ingredientes
Un frasco hermético de vidrio con capacidad para 2 litros (mínimo)
8 Limones ecológicos
(o los que queráis hacer y dos más para exprimirlos)
Sal gruesa
(aquí puedes usar sal marina o la sal que prefieras, la sal siempre es sal)
Agua mineral
(En mi caso pues el agua es dura)
Preparación
- Lo primero comprar un buen frasco de vidrio hermético y con capacidad.
- Hacerte con unos buenos limones naturales, ecológicos.
- Yo hice 6 unidades y compré 8 para exprimir los dos restantes.
- Esterilizar el frasco. Os dejo aquí el blog de una amiga bloguera, Chus, con su blog "Nenalinda" que los esteriliza en el microondas. Así lo hice yo. Este paso en fundamental.
- Mientras esterilizamos el frasco, lavamos muy bien los limones debajo del grifo, frotando si se quiere con un pequeño cepillo, yo tengo uno de dientes y marcado con cinta en el mango para que no se resbale de tipo suave para estos menesteres "cocineriles".
- Encima de una tabla le cortamos el extremo al limón (la parte del tallo) y les hacemos un corte en cruz sin llegar abajo, deben quedar unidos.
- Ponemos con la ayuda de una cuchara la sal gruesa dentro y apretamos bien. No sirve la sal fina, por si a alguno se le ocurre, no es lo mismo, no la controlamos igual.
- Exprimimos los dos limones (para mis seis limones) si es el doble de cantidad, pues exprimimos cuatro limones.
- Los vamos rellenando de sal introduciendo la sal en los dos cortes en forma de cruz y se colocan dentro del frasco de vidrio. Yo lo hice con guantes para no tocarlos demasiado.
- Exprimir los dos limones y añadirles el jugo de limón por encima. Cerrar el frasco y agitar un poco.
- Al día siguiente, veréis que el nivel del líquido ha subido, añadir ahora en este segundo día el agua mineral o en caso que no lo sea, entonces hay que hervirla previamente y dejarla enfriar un poco antes de echarla en el frasco de vidrio.
- Cubrir los limones con el agua. No debe llegar el nivel muy arriba. Se deben dejar dos dedos de la altura total libres.
- Cada dos o tres días dar la vuelta al tarro. Se debe cubrir con papel opaco, de aluminio o una bolsa negra, no le puede dar la luz.
Cuando se abra el frasco pasadas las cuatro o cinco semanas, se debe guardar en el frigorífico y cubierto también con el papel de aluminio (para el tema de la luz). Duran hasta un año.
- Es también importante esterilizar el cubierto que nos ayude a sacar los limones del frasco, para no contaminar el líquido.
Nada más. Seguro que más de uno aprovechará esta magnífica manera de llevar los limones a nuestros guisos o asados.
Sed felices y probad hacer cosas sana y ricas.
Sed felices y probad hacer cosas sana y ricas.









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