Bueno, paso ya a la tarta y no voy a decir nada de este terrible confinamiento y de las improvisadas decisiones y fluctuaciones de casi todo... nada, no voy a decir ni palabra, como si no existiesen ya que no se merecen ni un solo recuerdo de gran parte de la población... Venga, la tarta, no vaya a ser que al final en fase 0 acabe yo peor que antes...ja, ja, ja, de momento nos les daría ni un trozo de esta tarta y creo que después tampoco.
Me centro, tarta.
Ingrediente
200 g de huevo (4 huevos medianos)
60 g de miel
60 g de azúcar moreno
100 g de mantequilla
110 g de nata líquida para montar (35% materia grasa)
175 g de chocolate negro con cacao 80 %
120 g de harina de repostería
55 g de harina de almendra
Un sobre de levadura química tipo Royal
2 g de sal
2 cucharaditas de esencia de vainilla
Crema de queso Mascarpone
200 g de queso Mascarpone
200 g de nata líquida para montar (35% de grasa)
80 g de azúcar glas
1 Cucharadita de esencia de vainilla
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Mermelada de frambuesas
En la receta original se hace con mermelada casera de fresas,
yo utilicé una mermelada comprada de la marca La Vieja Fábrica que me encanta y tenía un frasco entero.
Preparación
- Se empieza haciendo el bizcocho de chocolate para poder cortarlo y rellenarlo cuando esté ya frío.
- En una procesadora (Thermomix) o recipiente amplio se mezclan los huevos con el azúcar y la miel y se baten hasta que sea una crema espumosa.
- Se funde la mantequilla con la tableta de chocolate cortada en trozos pequeños, se puede fundir en el microondas o al baño María.
- Se une el chocolate y la mantequilla ya derretidos a la primera mezcla que hemos hecho de los huevos.
- Mezclamos bien para que el chocolate se incorpore perfectamente.
- Añadimos la nata y la vainilla.
- Ahora ya agregamos los sólidos: la harina, la almendra molida, la levadura y la sal.
- Movemos suavemente con movimientos envolventes y despacio.
- Encamisamos con mantequilla y harina el molde desmoldable (sería mejor, pero también se puede hacer con uno normal y alto, pero os recomiendo que pongáis un papel de horno cortado previamente a la medida de la superficie inferior del molde y así no se romperá al desmoldar).
- Se calienta el horno a 180 grados y cuando esté ya a la temperatura se introduce en la parte media durante 35 o 40 minutos.
- Se deja enfriar bien antes de cortar y rellenar. Yo lo hice el día anterior y lo guardé bien tapado con papel de aluminio.
- Nuestros moldes son de 20 centímetros y así nos quedará alta.
- Se prepara la crema simplemente mezclando el queso Mascarpone con la nata, la vainilla y el azúcar glas. Se monta con varillas o a mano. Lo mejor es que la nata esté en el congelador unos minutos antes para que monte perfectamente y sobre todo que el recipiente esté completamente limpio de grasa y seco, de otra manera no monta.
Montaje
- Nosotras dos utilizamos un molde de 20 centímetros de diámetro y desmontable.
- Lo ideal es que una vez esté frío el bizcocho le demos la vuelta y que la parte inferior sea la parte de arriba de la tarta pues habrá quedado recta y completamente plana.
- Se corta en tres partes, haciendo dos cortes a lo ancho del bizcocho.
- Cada disco se rellena de mermelada de frambuesa (cantidad al gusto de cada uno) y justo por encima de cada disco le ponemos la crema de Mascarpone.
- Colocamos las piezas nuevamente para formar el bizcocho y hacemos lo mismo con el otro piso.
- Juntamos de nuevo las tres partes y vamos poniendo el resto de la crema de Mascarpone por encima y los lados de toda la tarta.
- Por la parte superior de la tarta no lleva la mermelada de frambuesa, solo se le pone la crema de Mascarpone.
- Yo empecé cubriendo los laterales primero y luego la parte de arriba de la tarta. Pero eso ya gusto y habilidades de cada uno, se usa para esto una espátula de acero inoxidable de pastelería.
- Se decora como más os guste o con fresas y frambuesas, arándanos, alguna hojita verde de hierbabuena (yo no tenía ni una), o simplemente una fresa entera que laminé y la puse en forma de abanico muy sencilla y luego las cosas estas monas de las guirnaldas que ya tenía en mi cocina. Aquí cabe cualquier grado de imaginación, yo al final le coloqué también unas bolitas de galletas recubiertas de chocolate con leche y negro en la base de la tarta.
Ya me contaréis. Visitad el blog de mi amiga, os gustará seguro.








