Yo los he servido en estos tarritos tan monos que compré y que estaba loca por estrenarlos, así que me puse a pensar qué podría hacer para usar los famosos tarritos que además no los encontraba por ningún sitio o eran pequeños o muy grandes o las tapas no me gustaban...todo era importante hasta el precio, me costaron 6 euros los ocho tarritos que compré, una ganga. Son unos recipientes muy cómodos para servirlos de manera individual es además una tentación cuando los tienes en el frigorífico y abres la puerta y ahí están...¡alehop! tan frescos y tan buenos, sin conservantes ni colorantes ni nada de nada, los ingredientes también muy sencillos de encontrar en cualquier buen supermercado, además si tienes invitados dejas el postre rematado el día anterior o por la mañana temprano para que se puedan servir bien fríos.
Como os digo, al no llevar huevo crudo debemos hacer una crema que sustituya esa mezcla del queso Mascarpone y el huevo y se hace en este caso con leche condensada y queso Mascarpone, no lleva más azúcar (con la leche condensada es suficiente). Una receta fácil, casi casi para novatos que quieran impresionar a sus invitados o pegarse un homenaje en solitario con estos tiramisú caseros sin huevo.
Hay otra versión de este tiramisú sin huevo, que en vez de prepararlo con leche condensada se utiliza nata con el 35% de grasa para montarla. También están muy ricos.
Yo prefiero la leche condensada en este postre mejor que la nata (o crema de leche, como se llama en hispanoamérica), me resulta delicioso, claro, me encanta la leche condensada y la nata lo justo o casi nada. Eso ya a gusto del consumidor. Hoy no hablo de esta etapa del confinamiento ni la falta de uso de mascarillas en mucha gente. En fin.
Ingredientes (para 4 o 5 vasitos)
1 Tarrina de 250 gramos de Queso Mascarpone
175 gramos de Leche condensada
2 Tazas grandes de café solo (yo sin azúcar)
Unas gotas de licor (si no hay niños por medio)
20 Bizcochos o soletillas tipo Savoiardi (4 o 5 por vasito)
Cacao 100 % en polvo Valor (para espolvorear)
Preparación
- Lo primero es preparar el café solo y ponerle las gotas de licor (en caso de que sean todos adultos). Yo no le añadí azúcar, si os gusta más dulce le podéis añadir un poco al café.
- Mezclar la leche condensada con el queso Mascarpone y que quede una crema bien homogénea. Bien batida.
- Cortar los bizcochitos a la medida adecuada, yo los corté con la mano por la mitad.
- Sumergid rápidamente los bizcochos en el café tibio. Siempre se pone primero la cara azucarada de estas soletillas hacia abajo para que no se deshagan y se les da la vuelta y se van colocando en los tarritos. Hay que hacerlo de uno en uno pues si no lo hacemos despacio se nos romperían las soletillas o savoiardi.
- Id rellenando los tarritos, siempre en capas.
- Primero, la base con los bizcochos mojados en café y licor.
- La siguiente capa: crema de leche condensada y queso Mascarpone.
- Espolvoreamos cacao en polvo amargo, siempre mejor sobre un colador pequeño de malla fina.
- Otra vez repetir, lo mismo: bizcochos, la crema de Mascarpone con la leche condensada y el chocolate en polvo...
- Volvemos a repetir las capas hasta que queramos. Siempre terminar con el cacao en polvo para que se vea bonito.
- Se guardan en el frigorífico unas horas antes de servirlos.
- Se sirven muy fríos.

















